top of page

Simulacro

1. Acción que se realiza imitando un suceso real para tomar medidas necesarias de seguridad en caso de que ocurra realmente.

2. Ficción, imitación, falsificación.

Simulacro, Ion Iraizoz y Gloria March

SINOPSIS:

Dos personas, un hombre y una mujer, ensayan pequeños encuentros entre desconocidos en los que tratan de imitar situaciones de la vida cotidiana, como si fuera un entrenamiento. Crean un mundo a su medida con sus propias ficciones y sus normas, para tratar de entender algo sobre ellos mismos y la condición humana. 

 

Los primeros encuentros albergan en su interior un gran potencial ficticio. Son momentos que siempre recordamos con algunos excesos y que marcan el devenir de cualquier relación.

Cartel Simulacro.jpg

FICHA ARTÍSTICA

Dirección - Ion Iraizoz

Reparto - Ion Iraizoz y Gloria March

Mirada externa - Albert Pérez

Dramaturgia - Ion Iraizoz, en colaboración de Albert Pérez y Gloria March

Espacio escénico - Los Reyes del Mambo

Diseño de sonido - Adolfo García

Ayudante de dirección - David Mallols

Asistencia técnica - Global Servicios culturales

Diseño cartel - Emilio Lorente

Actores residencia Festival de Olite - María Arga y Pablo Cañete

Producción - La Caja Flotante

Colaboran: Gobierno de Navarra, TEM Teatre el Musical y Festival de Olite

Simulacro es el séptimo montaje creado y producido por Ion Iraizoz,

estrenado el pasado viernes 20 de enero de 2023 en el Teatro Gayarre de Pamplona.

 

Este nueva creación, una comedia hiperrealista que gira en torno a la dicotomía entre realidad y ficción, es fruto de la residencia artística realizada en el Festival de Olite de 2022.

Simulacro, Ion Iraizoz y Gloria March. Foto de Irati Aizpurua

En esta nueva pieza nos centramos en trabajar la ficción como algo que da forma a nuestra realidad. La dicotomía realidad ficción da mucho juego porque tarde o temprano en la vida de las personas, la ficción entra como un cuchillo en la realidad o la realidad penetra como un tsunami en la ficción. En la vida diaria creamos ficciones de nosotros mismos, proyectamos una imagen acorde a lo que nos gustaría ser o a la percepción que tienen los demás sobre quienes somos.

Lo que nos constituye como seres humanos es, básicamente, un relato, desde lo que nos contamos a nosotros mismos sobre quiénes somos, hasta las religiones, las empresas o las utopías políticas. Somos relatos en medio de otros relatos. Cuando olvidamos que son pura ficción perdemos el contacto con la realidad. Incluso, sacrificamos nuestra vida al servicio de los relatos de otros. Por eso es tan importante distinguir la ficción de la realidad. En cualquier caso, somos el resultado de las ficciones que nos contamos, somos hijos de lo que imaginamos.

Simulacro, Ion Iraizoz y Gloria March. Foto de Irati Aizpurua

En Simulacro dos personas tratan de imitar la vida, la capturan en el interior de una cámara de vídeo con el propósito de sentir o entender algo, y así estar preparados para lo que pueda venir en el futuro. Todo relato esconde la esperanza de una epifanía, de algo inesperado, de algún cambio, quizá por eso estas dos personas tratan de crear un relato nuevo, uno que encaje en este mundo de simulacros, donde la vida sucede de manera controlada, a una escala hecha a la medida de sus necesidades. Pero es como si a base de artificios y falsificaciones se hubieran olvidado de lo más básico.

 

Cuando leemos un libro, a la mente no le preocupa corroborar la autenticidad de lo que está leyendo, simplemente quiere vivir ahí durante un rato y que nada le distraiga de ese lugar donde siente realmente y donde es capaz de reconocer la alegría, la tristeza, el enfado o las frustraciones de esas personas que viven en nosotros durante un rato. Los dos personajes de Simulacro, al igual que Truman en El Show de Truman o Vladimir y Estragón en Esperando a Godot, se entretienen en su pequeño mundo mientras buscan algún tipo de certeza o revelación que les ilumine el camino.

 

                                       Ion Iraizoz

Simulacro, Ion Iraizoz y Gloria March

TEATRO SUPERREALISTA - IMITAR LA VIDA

El pintor hiperrealista Claudio Bravo, autor de la pintura que está sobre estas lineas, no utilizaba fotografías para pintar, necesitaba tener el paisaje o el objeto delante. Para él era la única manera de capturar su esencia, porque consideraba que el ojo humano ve mucho más que la cámara. Por eso prefería el termino superrealista para hablar de sus pinturas. Con ellas acortaba la distancia entre realidad y representación hasta el punto de engañar al ojo con unos acabados que rozaban la perfección técnica. El teatro también se sirve del objeto real para crear una ficción, una representación del mundo. Aplicado al teatro, el superrealismo nos acerca a la idea de simulacro, cuyo realismo puede resultar más convincente que el mundo objetivo.

 

El uso del video en directo y de recursos propios del cine nos sirve para poner la lupa en algunos momentos de la obra y al mismo tiempo, para reforzar la sensación de artificio echo en directo a la vista del público, de tal manera que el espectador puede elegir entre mirar al actor en directo o su réplica en la pantalla.

bottom of page